Sin damas en el tablero

agosto 09, 2009 0 Comments


Muchos jugadores se sienten realmente incómodos en aquellas partidas en las que se cambian las damas rápidamente, especialmente los jugadores de ataque a los que les gusta mantener posibilidades agresivas desde el primer momento. Para ellos un cambio temprano de damas puede significar una pequeña amputación de las posibilidades tácticas de la partida.

Sin embargo es bueno tener presente que el cambio de damas no implica necesariamente la desaparición de las posibilidades de ataque y, mucho menos, la desaparición de las posibilidades tácticas, que siempre pueden existir mientras queden piezas en el tablero.

Pero es cierto que el jugador que está acostumbrado a basar su juego en ataques al rey enemigo no estará muy feliz de jugar sin su dama.

Muchos jugadores cuentan en su repertorio con algunas variantes en las que permiten un temprano cambio de damas, por ejemplo en la Ruy Lopez del cambio tras 1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Axc6 dxc6 la opción 5.d4 exd4 6.Dxd4 proponiendo el mencionado cambio, es del agrado de muchos jugadores y desarma psicológicamente a muchos jugadores.

También tras 1.e4 e5 2.Cf3 d6 3.d4 Cf6 las blancas podrían tomar en e5 y cambiar damas, incluso quitando la posibilidad de enrocar en el futuro a su rival, aunque hay que aclarar que eso no será muy grave al desaparecer las damas.

En realidad existen muchas aperturas que incluyen variantes en las que las damas se esfuman del tablero muy pronto, por lo que saber jugar sin damas debe ser la obligación de cualquier buen jugador, incluído el jugador de ataque.

Luís Fernández Siles

Entrenador de ajedrez y director de Capakhine, la revista de ajedrez para los niños y sus padres.