Peones...¿débiles?

junio 12, 2009 , 1 Comments


El concepto de peón débil o estructura de peones debilitada crea una fuerte impresión en los jugadores con poca experiencia que descubren esta idea. Los entrenadores, monitores o instructores que enseñan a principiantes este concepto, o similares, deben tener cuidado. Creo que el adjetivo débil, produce un rechazo tan fuerte al jugador que puede ocasionarles problemas en el futuro.

A veces tropiezo con jugadores que sienten un miedo pavoroso hacia una estructura que contenga peones doblados, aislados o retrasados, a pesar de que se encuentren en una posición ventajosa.

Lo mejor es acercarse a estas ideas sin olvidarse de otros dos conceptos fundamentales para la comprensión estratégica de nuestro juego, y que ayudarán a entender mejor los tipos de debilidad y sus consecuencias: ventaja estática y ventaja dinámica.

La ventaja estática se refiere principalmente a la ventaja en la estructura, y es positiva a largo plazo cuando otros factores de la posición (los dinámicos) no tienen una importancia esencial. La ventaja dinámica se refiere a la actividad de las piezas, al espacio, al desarrollo, a la iniciativa o a las posibilidades de ataque. Son dos ideas diferentes, casi opuestas, que sin embargo hay que manejar conjuntamente a la hora de valorar una posición.

Existen multitud de posiciones donde uno de los bandos tiene ventaja estática y el otro ventaja dinámica. El descubrir cual de estas ventajas es más relevante en la posición es fundamental para realizar un juicio objetivo sobre la misma. Es normal pensar, por ejemplo, que al doblar un peón en nuestra estructura, se nos abre alguna columna, alguna diagonal, algún peón se acerca al centro…es decir que en muchas ocasiones, cediendo la ventaja estática, ganamos en ventaja dinámica.

Es importante, considero, que al aprender los conceptos de estructura débil, el alumno aprenda el concepto de compensación por esas debilidades.

Los peones débiles (y la estructura débil en general) pueden encontrarse en posiciones ventajosas. Para evitar que el principiante acabe sientiendo un rechazo total hacia los peones "débiles" deberíamos considerar el cambiarles el nombre por otro menos temible, por lo menos en la primera fase de aprendizaje. Algo así como peones irregulares tal vez no esté mal.

Luís Fernández Siles

Entrenador de ajedrez y director de Capakhine, la revista de ajedrez para los niños y sus padres.

1 comentarios:

Ambros17w2 dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con tu propuesta y terminología.