El verdadero estudioso

noviembre 02, 2009 1 Comments


Philidor estudió una gran cantidad de finales importantísimos en el siglo XVIII. La validez de esos estudios sigue vigente hoy en día. Lo imagino con un tablero de madera a la luz de una vela, justo antes de dirigirse al Café de La Regence, a disputar allí algunas partidas en las que, para que hubiera algún tipo de emoción, él jugaría con pieza de menos desde el inicio.

Pues bien, ahí lo tenemos, a la luz de un noble candelabro, descubriendo la verdad sobre muchos finales, tomando notas, moviendo y retrocediendo las piezas. Mesa, tablero, piezas, vela, pluma, tinta, papel, ¿no le falta algo? Sí, lo habéis notado…¡le falta Fritz!¡O Rybka!

Es posible que si Philidor hubiera vivido en esta época de módulos de análisis y tablebases hubiera perdido el interés por el ajedrez. Eso hubiera sido una gran desgracia. Pero también es muy probable que muchos de los jugadores de hoy en día que pasan el día disputando partidas a 1 minuto por Internet y que lo poco que estudian lo deben contrastar constantemente con el módulo de análisis, no resistirían ni 1 minuto (uno de esos minutos en los que son capaces de hacer decenas de jugadas con sus hábiles movimientos de ratón) analizando un final con sólo mesa, tablero, piezas, vela (me sirve lámpara), pluma (me sirve bolígrafo), papel…

Luís Fernández Siles

Entrenador de ajedrez y director de Capakhine, la revista de ajedrez para los niños y sus padres.

1 comentarios:

saul dijo...

tiene razón, antenoche caí en la tentación de estar jugando partidas de 1 minuto pero se me hacen mas aburridas y sin sentido que una partida de media hora por jugador por ejemplo, sin embargo se puede aprender algo de ambos rirtmos de juego, o no? en mi caso en el ultimo torneo que participe todo iba bien hasta que entre a un practicamente blitz de cinco minutos por jugador por que el tiempo no fue suficiente en ese momento cometi un error grave debido a que no practico suficiente partidas de pocos minutos, pero puedo estar equivocado en pensar que se aprenden tanto de partidas rapidas como de largas.