¿Te gusta el ajedrez o sólo jugar al ajedrez?

abril 16, 2009 2 Comments

Nunca se me olvidará el día que Bernardino y yo llegamos a casa de nuestro común amigo Loren. Apenas tendríamos 11 o 12 años. Allí, en su amplio sótano, pasábamos tardes enteras jugando al ajedrez. Sin embargo aquel día Loren nos esperaba con una sorpresa. Había hecho un descubrimiento que nos haría cambiar la percepción sobre el ajedrez.
Nos recibió con una sonrisa enigmática y un libro en la mano. Cuando nos hallamos frente al tablero lo abrió por un capítulo que tenía marcado. Sacó todas las piezas del tablero, excepto los reyes y un peón. Fue siguiendo las jugadas del libro en las que se explicaba los fundamentos de la oposición. Descubrimos entonces las razones por las que eran tablas unos finales que pensábamos que estaban perdidos.

A partir de aquel día los libros y revistas de ajedrez fueron fuente de conocimiento y progresión para nosotros.

¿Por qué cuento esto? ¿Un ataque de melancolía? ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? No creo, pero lo cierto es que hoy en día conozco a pocos chicos interesados en descubrir nuevos conceptos en los libros, en las revistas, o en ese ogro que a veces juega a ser bueno y a veces juega a ser malo que se llama Internet.

Todos aprendieron la oposición con facilidad, de la mano de algún monitor en su escuela o en su club. Siempre han sido guiados en su aprendizaje y pueden estar frente a la mejor biblioteca de ajedrez del mundo que, probablemente, si tienen su consola de juegos cerca la preferirán a ojear las joyas que descansan en las estanterías. Si no tienen la consola se dedicarán a descargarse la última canción de Estopa en su móvil y si no tienen nada de eso buscarán alguna excusa para huir de semejante lugar.

Pero no pensemos que no les interesa el ajedrez, algunos de los que describo pueden ser campeones provinciales, regionales o nacionales de cualquier país del mundo. Pero tristemente, muchos no saben ni como se llama el actual campeón del mundo, ni quién es el número 1 en la lista de ELO FIDE.

Resumiendo, les gusta JUGAR al ajedrez, pero no les interesa tanto APRENDER por sí mismos, no les importa si Kasparov se retiró o sigue jugando, o qué ocurre en el Torneo de Linares. Sólo jugar, sólo competir y, en todo caso, que alguien que sabe más que ellos les explique cómo jugar correctamente el Gambito de Dama.
No olvidemos que ellos no son los culpables. Somos padres y entrenadores los que debemos guiarlos para que esto no sea así. Y sin duda, los que tenemos la pasión por el ajedrez somos los que deberemos transmitirla.

Luís Fernández Siles

Entrenador de ajedrez y director de Capakhine, la revista de ajedrez para los niños y sus padres.

2 comentarios:

AFM dijo...

Interesante reflexión!

Mikel Huerga dijo...

¡Hola Luis!

Muy interesante y currado blog.

Ya te he enlazado en mi blog.

En concreto, me ha gustado esta reflexión, a la cual me remitiré en unos días en mi blog, con tu permiso.

¡Un saludo!

Mikel Huerga