Ajedrez de silicio

abril 25, 2009 1 Comments


En los tiempos que corren la ayuda informática resulta muy valiosa para el estudio de nuestro juego y para la preparación durante los torneos. Saber usar programas como el Chessbase o Fritz, mantener actualizadas bases de datos, o jugar partidas por Internet son cosas de las que nadie había oído hablar hace años, por la sencilla razón de que no existían.


Pero los jugadores de edades no muy avanzadas pueden hacerse una idea equivocada e incluso perjudicial de cómo se deben emplear estas herramientas. Por ejemplo, jugar a través de la red decenas de partidas diarias a 1 minuto ayudará bien poco a la formación del jugador. En cambio 6 ó 7 partidas a 5 minutos pueden ser útiles, especialmente si se revisan después las aperturas que hemos empleado. Tal vez descubramos ideas que no conocíamos. Para esa revisión las bases de datos manejadas con Chessbase u otro programa similar son de gran ayuda.


Pero me llama la atención como muchos jugadores usan los módulos de análisis (como Fritz o Rybka) pensando que nos pueden ofrecer de inmediato la verdad absoluta de una posición. No hay que confundirse, estos programas deben ser un soporte al análisis que realizamos sobre el tablero, pero seguramente aprenderemos y entenderemos mejor una posición si la examinamos en profundidad sobre el tablero, sin ayuda de ningún módulo, que si analizamos con un módulo guiándonos exclusivamente por las jugadas que recomienda.


Sobre esto último comento la que para mí, ha sido la anécdota del día. Me encuentro en estos momentos en un campeonato por edades. Preparando la partida de un jugador sub16 bastante fuerte usamos el módulo de análisis de Rybka en una posición determinada. Cuando terminamos el análisis, tenía que preparar a un jugador sub8, que al llegar miró la posición que había quedado en el tablero del ordenador, con el motor de análisis funcionando. Entonces se le ocurrió la idea. “¿Y si ponemos la posición inicial y vemos cuál es la mejor jugada?”

Luís Fernández Siles

Entrenador de ajedrez y director de Capakhine, la revista de ajedrez para los niños y sus padres.

1 comentarios:

Creo que usar Rybka, como herramienta para crear nuestro libro de aperturas, es lo mismo que memorizar las lineas principales. Lo importante, a mi parecer, no es conocer qué jugada es la mejor o que jugada viene a continuación, sino saber entender nuestra posición y los planes de nuestra apertura. En eso estamos, estudiando siempre..