Ajedrez y entretenimiento: Primer vídeo del año de la serie Crónicas Irreverentes del Ajedrez

Con el año nuevo también llega un nuevo vídeo de la serie Crónicas Irreverentes del Ajedrez, donde se mezclan explicaciones serias del ajedrez, junto a contenidos de humor sobre nuestro juego.

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Luís Fernández Siles

Entrenador de ajedrez y director de Capakhine, la revista de ajedrez para los niños y sus padres.

4 comentarios:

Muchísimas gracias por el análisis "serio"... ¡Viva la seriedad!

robvilar dijo...

Hugo, vas bien, pero no te confíes. La sociedad puede reaccionar inesperada y contundentemente.

robvilar dijo...

Comprendo la decisión del peón fugado y comparto l opinión del Prof.Handremor.
La situación de los peones es dura en el ajedrez. Téngase en cuenta que al inicio de la partida,
la barrera de peones es la primera que da y sufre las primeras hostilidades.
En mi dilatada experiencia como rey negro he visto situaciones desesperadas.
Recuerdo una vez que uno de mis valientes peones arriesgó su vida en una larga y dificultosa marcha
hacia la última fila. Logró coronar y transformarse en dama. Sin embargo el comandante de nuestro ejército
no acertó con el plan correcto y perdió la batalla.
¿Pueden ustedes imaginarse el difícil trauma que sufrió el pobre peón?
Estuvo largo tiempo en tratamiento psicológico. Y aún después de reincorporarse al tablero, era tan grave el asunto,
que al inicio de cada partida pedía por favor comenzar en 'h7' para no ser el primero en entrar en combate.
Lo veía temblar cuando nuestro oponente movía su alfil a 'g5'. Si habia que salir a pedir explicaciones
al alfil enemigo, costaba lo indecible convencerle para que avanzara a 'h6'. Cuando por fin se decidía, lo hacía
sólo a cortos pasitos, a regañadientes y con los ojos cerrados.
Si la posición lo requería y yo enrocaba corto, al verme cerca inmediatamente se daba la vuelta, dando la espalda al enemigo
y, con lágrimas en los ojos, me suplicaba que lo dejara marchar a casa.
¿Cómo -pensarán ustedes- debía estar la moral de nuestro bando con un peón comportándose de esa manera?
Un día, durante una clase de ajedrez que el director de nuestro club impartió a un grupo de niños, algunas piezas y peones
rodaron por el suelo. Al proceder a recuperarlos, aparecieron todos menos el peón. De él nunca más se supo.

:) Genial Robvilar!