Puntualidad


Hace unos días, al comienzo de una partida de un campeonato oficial me llevé una gran sorpresa. Mi rival, un joven sevillano, llegó al tablero unos segundos tarde, cuando el árbitro ya había iniciado las partidas.

"Perdón por el retraso" - se disculpó mientras nos estrechábamos la mano.

No me lo podía creer. Y yo que pensaba que era el único en este mundo que trata de estar puntual al comienzo y que, en el caso de que no lo consiga, pide disculpas. Casi le doy un abrazo.

Hace algo más de tiempo tuve una discusión con un monitor que, en ciertas ocasiones, instaba a sus alumnos a llegar tarde a la partida para tratar de desconcentrar al rival. Me explicó que algunos jugadores soviéticos habían hecho eso, incluso en campeonatos mundiales. Yo personalmente pienso que enseñar ese tipo de costumbres a los pequeños ajedrecistas no es una gran idea. Uno nunca sabe si al final eso puede perjudicarles más que ayudarles, y, en cualquier caso, no me parece una buena enseñanza, ni una actitud deportiva, ni un ejemplo a seguir. Que Kasparov lo hiciera no es una excusa, seguro que Kasparov ha hecho muchas cosas en su vida que no hay por qué imitar.

Hoy en día cada vez existe una preocupación mayor por el tema de la puntualidad. De hecho la FIDE ha incorporado nuevas normativas a este respecto, como la conocida por "tolerancia cero" en la que el jugador que llega un segundo tarde a la partida se encuentra un rosco en lugar de un tablero. Tal vez sea demasiado exagerado, pero tampoco parece adecuado que un alcalde inaugure un torneo en el que casi todas las mesas están vacías porque los jugadores no son puntuales.

De todas maneras me parece que los organizadores de los torneos y árbitros encargados de abrir la sala de juego deberían preocuparse porque los jugadores podamos encontrarla abierta un ratito antes, para que podamos sentarnos sin prisas, rellenar la planilla, etc...

Hace unos días en la primera ronda de un torneo, el club donde se jugaba se abría exactamente a la misma hora en que debía comenzar el torneo. Y unos días después, el mismo árbitro en el mismo torneo abría la sala dos minutos antes. Yo le comenté que abrir la sala 15 o 10 minutos antes del comienzo sería más adecuado. Su respuesta no tuvo desperdicio:

"Entiendo que tu interés como jugador es llegar temprano a la mesa, rellenar la planilla, concentrarte...pero mi interés es el de descansar hasta el último momento, y mientras las partidas empiecen puntuales no hay problema".

Por suerte, es el único árbitro del mundo que conozco que piensa así, y que antepone su siesta a que los jugadores podamos entrar en la sala con cierto margen de tiempo.

Los momentos decisivos

En ajedrez, más que en muchos otros deportes, las cuestiones psicológicas tienen muchísima importancia. En los momentos decisivos, cuando del resultado de la partida que se está jugando depende algo importante, mantener la calma y la sangre fría resulta complicado.

A cualquiera de nosotros nos hubiera encantado poder entrar en la mente de Anand, en la última partida del Campeonato Mundial que acaba de terminar, justo en el momento que muestra el diagrama.



Y, ¿a quién no le temblaría la mano en el momento de avanzar el peón de f7, sacrificando un peón con tal de atacar al rey enemigo?

Anand ha dado una lección de tenacidad durante todo el match. En esta última partida, además, ha demostrado que para ser campeón hay que saber estar en los momentos decisivos.




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Creando afición


El duelo por el Campeonato del mundo entre Anand y Topalov está resultando de lo más entretenido. Tras 4 partidas tan sólo se han producido unas tablas, algo poco frecuente en un enfrentamiento de esta índole.

Muchos pensaban en la época en la que Karpov y Kasparov hacían tablas como rosquillas en estos matches, que el ajedrez había llegado a un grado de perfección en el que era difícil que alguno de los "casi Dioses" consiguiera imponerse al otro. Hoy vemos que eso no es así. El estilo de juego y la predisposición para correr riesgos entra en juego.

Por suerte, estos tipos de Campeonatos Mundiales, con partidas animadas llenas de golpes tácticos, sirven para hacer afición. Todos los aficionados al ajedrez con ganas de aprender un poco deberían seguir de cerca este acontecimiento.

La primera partida, en la que se impuso Topalov, y la cuarta en la que Anand conseguía su segunda victoria, han sido sumamente interesantes, por lo que las podéis ver a continuación.



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Bobby Fischer, la leyenda.


Si Bobby Fischer levantara la cabeza pasaría horas leyendo y releyendo el libro que vamos a recomendar hoy. Al leer en la portada la frase "vida y partidas del mayor genio del ajedrez" se sentiría tratado como se merece, aunque tal vez hubiera preferido otra foto en la portada...aquella en la que posa elegantemente vestido con un tablero de ajedrez a sus pies.

La selección de finales, combinaciones y partidas de Fischer que podemos encontrar en esta obra es francamente acertada, con certeros y didácticos comentarios. Eso lo convierte en un buen instrumento para el jugador que quiere material con el que progresar. Los apuntes biográficos que contiene lo convierte en un libro entretenido, ameno, interesante, ideal para el lector que quiere pasar un rato divertido.

Me parece este uno de esos libros que uno puede abrir por cualquier página y donde seguro encontrará algo interesante.

Un gran trabajo de sus autores, Claudio Minzer, Fernando Braga y Carlos Ilardo, tres argentinos que no necesitan presentación en el mundo de las 64 casillas y que realizan un extraordinario retrato de Bobby Fischer y del legado que nos dejó.

Un gran acierto de la Editorial Chessy. Muy recomendable para jugadores de todos los niveles.

Finales artísticos de Troitzky (11)


Continuando con nuestra serie de finales artísticos dedicada a Troitzky, os ofrecemos hoy unos interesantísimos estudios de dicho compositor.

En todas las posiciones Juegan Blancas y hacen tablas.













Soluciones:

(1) 1.Cc5+ Rf3 2.Txf2+ exf2 3.Ce4 Rxe4 4.Rg2 Re3 5.Rf1 1/2-1/2

(2) 1.Ag5 a1D [1...Rg7 2.Axf6+ Rxf6 3.Tf3+ Re5 4.Tf1 Cc3 5.Ta1; 1...fxg5 2.Th3+ Rg7 3.Th1 Cc3 4.Ta1 Rg6 5.Rg3 Rf5 6.Tf1+ Re4 7.Ta1] 2.Axf6+ Dxf6 3.Th3+ 1/2-1/2

(3) 1.Txd3 h2 2.Axf4+ Rxf4! 3.Td1 Cg1 4.Td2 h1D 5.Th2! Dxf3 6.Tf2 Dxf2 1/2-1/2

(4) 1.Tf5 [1.Ta5! f3 (1...d2 2.Td5) 2.Ta2; 1.Th5! f3 2.Th2 Ac4 3.Tf2 Ra6 4.Txf3 d2 5.Ta3+ Rb5 6.Ta1] 1...f3 2.Txf3 d2 3.Tb3 d1D 4.Tb7+ Axb7 1/2-1/2

La dama inútil


El sueño de todo peón que se precie es convertirse en una dama. Muchos problemas y composiciones contienen carreras de peones que se esfuerzan por llegar al otro lado del tablero, como si en realidad se tratase del otro lado del espejo, donde todo es posible, incluso la promoción.

Sin embargo existen también algunos finales en los que la deseada coronación del peón no implica la victoria. Tristemente, el peón recién travestido ve como todo su poderio no sirve para nada. Una vez conseguido el objetivo, y a pesar de tener el turno de juego, la dama no tiene jugada útil.

Veamos algunos ejemplos.


JUEGAN BLANCAS Y GANAN

Hace ya algunos telediarios que Greco compuso este final, ejemplo típico de lo que hablamos.

A pesar de que el final de rey y dama contra rey y peón de alfil en séptima suele ser tablas, en este caso el rey blanco está lo suficientemente cerca como para aprovechar un bonito recurso.

1.Rf4! f1D+

Si 1...Rh1 2.De2! (2.Rg3? f1C+) 2...Rg2 3.Rg4 Rg1 4.Rg3 f1D 5.Dh2#

2.Rg3




La dama negra no se lo puede creer. No tiene jaques ni podrá evitar el mate.

1–0


Un ejemplo similar lo encontramos en la siguiente posición.



BLANCAS JUEGAN Y GANAN

También el final de dama contra peón de torre en séptima (apoyado por su rey) suele ser tablas, a no ser que el rey del bando fuerte esté lo suficientemente cerca, como ocurre en esta posición.

1.De2 Rg1 2.Rg4 h1D 3.Rg3 y tampoco en esta posición la dama negra puede evitar la derrota.
1–0

Pero de los posibles ejemplos que hay sobre este tema, mi favorito es el que muestro a continuación.


BLANCAS JUEGAN Y GANAN

Una torre suele tener problemas para enfrentarse a dos peones ligados y pasados. En este caso las blancas deben permitir a las negras que uno de sus peones corone.

1.Rh7!

Como veremos, el peón de g7 supondrá un problema para las negras.

1...h4

No sirve 1...g5 2.Rg6 g4 3.Rg5! g3 4.Rh4! g2 5.Rh3 Rh1 6.Txg2

2.Rg6! h3 3.Rg5 h2 4.Rg4 h1D

En caso de 4...h1C 5.Rf3 g5 6.Td2 g4+ 7.Rxg4 Cf2+ 8.Rf3 Ch1 9.Ta2 ganando

5.Rg3



Fantástico. La dama negra no puede evitar el mate. Observemos que en caso de que no hubiera un peón en g7 las negras podrían jugar Dh8, controlando el mate de las blancas en la primera fila.

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