El final de caballo contra peón


El G.M. Enrique Rodríguez, excelente jugador y mejor persona, ha publicado un nuevo vídeo en su Canal de YouTube comentando un final muy importante. Creo que todos los aficionados quedarán con las ideas muy claras acerca de este final tras ver su clara explicación.


Novedad en la india de rey


El torneo NH Chess que enfrenta en Amsterdam a jugadores con experiencia contra estrellas emergentes, y en donde se están disputando partidas de un gran interés, vuelve a protagonizar una entrada de este blog. Y es que en la ronda de hoy Stellwagen ha realizado una importante mejora en una variante de la india de rey que pasamos a examinar.

van Wely (2655) - Stellwagen (2630) [E97]
NH Chess Tournament Amsterdam/Netherlands (9.4), 2009

1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.Cc3 Ag7 4.e4 d6 5.Cf3 0–0 6.Ae2 e5 7.0–0 Cc6 8.d5 Ce7 9.b4

El ataque a la bayoneta. Las blancas comienzan de inmediato las acciones en el flanco de dama, antes de que las negras inicien el típico ataque del ala de rey.

9...Ch5

Las negras, a su vez, se apresuran a reaccionar en el flanco de rey. Desde h5 el caballo puede saltar en algún momento a f4 y, por supuesto, las negras preparan f5.

10.g3




Evitando Cf4. Esta jugada es una especialidad del G.M. holandés Van Welly, en lugar de la convencional 10.Te1

10...f5 11.Cg5 Cf6 12.f3 f4 13.b5 fxg3 14.hxg3 h6 15.Ce6 Axe6 16.dxe6 Dc8 17.Cd5 Dxe6 18.Cxc7 Dh3 19.Tf2 Cxe4



Un sacrificio muy interesante al que ya tuvo que enfrentarse Van Wely el año pasado frente a Radjabov, con más suerte que en esta partida.

20.fxe4 Txf2 21.Rxf2 Tf8+ 22.Re3 Dxg3+

A cambio del material entregado las negras consiguen poner en problemas al rey blanco.

23.Rd2 Tf2 24.Ce8




24...Df3N

Y llega la mejora a la citada partida. La idea de las negras es dejar a las piezas blancas ligadas a la defensa del alfil de e2, para que no puedan liberarse. Contra Radjabov, el jugador holandés tuvo tiempo de realizar la maniobra Db3-De3, tras lo que pudo defenderse sin demasiados problemas, para acabar imponiéndose. Se había jugado 24...h5 25.Cxg7 Rxg7 26.Db3 Dg2 27.De3 Cg8 28.c5 dxc5 29.Ab2 Dh2 30.Te1 Cf6 31.Rd1 b6 32.Ac3 Rh7 33.Dg5 Cxe4 34.De7+ Rh6 35.Axe5 Tf7 36.De8 Td7+ 37.Rc2 Td2+ 38.Rb1 Df2 39.Tf1 Van Wely,L-Radjabov,T/Dresden GER 2008/1–0 (54)]

25.Cxd6 Af6

El alfil se suma al ataque, algo que seguro que Stellwagen traía preparado de casa.

26.c5

26.De1 dejando la casilla d1 para el rey era la mejor opción de las blancas.




26...Cd5

Una jugada espectacular que también podemos imaginar que había sido profundamente analizada por Stellwagen en su "laboratorio".

27.exd5 e4

Se abre la diagonal para el alfil de f6 y el peón de e4 se incorpora al ataque.

28.Re1



28...Dg2

Las negras dejan escapar un mate forzado en 6 jugadas con 28...Ac3+ 29.Ad2 Dg3 30.Axc3 e3 Y las negras no pueden parar las amenazas Dg1 seguido de mate, o bien Tf1+ seguido de mate con Df2

29.Rd2 Axa1 30.c6

Era necesaria 30.Cc4 para llevar al caballo a la defensa, aunque la posición de las negras seguiría siendo preferible.

30...Df3 31.Cxe4 Dxe4

Las negras ya gozan de una gran ventaja y acabarán imponiéndose con buena técnica.

32.c7 Df4+ 33.Re1 Ac3+ 34.Ad2 Dg3 35.Axc3 Tf3+ 36.Rd2 Txc3 37.d6 De3+ 38.Re1 Tc1 39.Dxc1 Dxc1+ 40.Rf2 Dc5+ 41.Rf3 Rf7 42.Af1 Df5+ 43.Rg3 De6 44.Rf2 h5 45.a4 Rf6 46.Ag2 Dc8 47.Rg3 g5

0–1







¿Tablas por qué?


Os dejo hoy un artículo que publiqué hace tiempo en la desaparecida revista Ajedrez Andaluz:

¿Tablas por qué?

Siempre me han llamado la atención ciertas curiosidades que rodean a la manera de ofrecer tablas y también a la manera de responder a dicha oferta. A mi me debieron enseñar en mis primeros torneos la convencional formulita “ofrezco tablas”, aunque debo reconocer que alguna vez he sido sorprendido por mis rivales con otras más rimbombantes como “propongo el empate”. No me gusta la convencional “¿quieres tablas?” ó la escueta “¿tablas?”, porque al ser interrogaciones me da la sensación de que sugieren algo de prisa por recibir respuesta.

Tal vez esto último me lo parezca sólo a mí. Esa debe ser la secuela que quizá quedó en mi mente tras cierta partida que disputé hace años, no recuerdo dónde ni contra quién. En un momento de la partida mi rival me preguntó “¿tablas?” y yo quedé unos minutos en silencio, imagino que pensando que decisión tomar. De pronto mi rival volvió a repetir su oferta, añadiendo esta vez “¿quieres tablas o no?”. Yo lo miré atónito y me encogí de hombros respondiendo “no lo he decidido aún”. A partir de aquel momento respondo inmediatamente “voy a pensarlo”.

Se sabe que ante la proposición de tablas, realizar una jugada sin responder, conlleva una negación implícita de la oferta. Eso no significa que a más de uno le resulte algo brusco recibir o dar por repuesta una jugada, para lo que se ha inventado la educada contestación “prefiero jugar”. El jugador catalán Carlos Ferrón comentaba que en cierta ocasión ofreció tablas al mismísimo David Bronstein, creo recordar que en un Abierto de Oviedo. La respuesta no tuvo desperdicio: ¿tablas por qué?.

Jugando una partida en un Abierto de Motril, hace muchos años, sacrifiqué una pieza para dejar al rey enemigo en el centro del tablero, en una situación que al principio me pareció bastante expuesta. Poco después me arrepentía de mi precipitada decisión, pues por mucho que calculaba no veía ninguna manera de sacar partido a mi valiente entrega, que conforme avanzaban mis análisis, pasaba a ser ridícula más que valiente. Pero entonces creí escuchar que mi rival me ofrecía tablas. Analicé un poco más, pensando que tal vez había pasado por alto alguna variante ventajosa, pero como no la encontré, ofrecí la mano a mi adversario diciendo “de acuerdo”. El rostro del jugador al que me enfrentaba dibujó un gesto de sorpresa. “¿Abandonas?” me preguntó. “No, no. Acepto tablas.” Él sonrió y me aseguró que no había ofrecido el empate, por lo que todo quedó como un malentendido, especialmente doloroso cuando tuve que rendir unas pocas jugadas más tarde.

No puedo evitar sonreir cuando observo como en algunos torneos escolares, algunos niños con poca experiencia en campeonatos proponen tablas ofreciendo la mano sobre el tablero y dejándola ahí hasta que el rival responde. Y en estos torneos en más de una ocasión he presenciado conversaciones del tipo:

- ¿Quieres tablas?
- No.
- Pero no me puedes ganar.
- ¿Por qué?
- Porque si mueves el caballo aquí te doy jaque, y luego vengo con mi rey a esta casilla, y no puedes ganar.
- No sé…
- Y si te vas con tu rey a la esquina llevo la dama hacia esta otra casilla.
- Bueno vale, tablas.

La oferta de tablas está rodeada de ciertas cuestiones psicológicas. El jugador que las rechaza sabe que una derrota será especialmente dolorosa, pues ha tenido el empate al alcance de la mano. El jugador que las ofrece y obtiene una negativa puede verse también afectado.

Para mí fue bastante amarga cierta experiencia que viví en el Campeonato de Andalucía del 2002. En la ronda final jugaba contra el M.I. Agustín García Luque. Yo encabezaba la clasificación provisional antes de la última ronda, superando por medio punto al M.I. Ernesto Fernández. Éste acabo rápidamente su partida en tablas. Poco después Agustín me ofreció tablas, y yo las rechacé pensando que el linarense Alejandro Moreno podía alcanzarme y empatar a puntos conmigo, por lo que debía ganar para asegurarme el primer puesto. Tras rechazar las tablas me levanté y mi amigo Sergio Castillo me preguntó: “¿No has aceptado las tablas?” Cuando le confirmé que así había sido agregó: “Pues sí que eres valiente.” Le expliqué que temía que Alejandro Moreno empatara a puntos conmigo si yo hacía tablas. Entonces me informó de que Alejandro no podía alcanzarme, ya que acababa de firmar el empate. Volví a mi mesa y ofrecí tablas, pero Agustín ya no las quiso, y acabó ganando la partida. Quedé empatado en el primer puesto, pero por el sistema de desempate me tuve que conformar con el subcampeonato.

Me parece admirable la decisión del G.M. Bellón, que nunca ofrece tablas. Hace algún tiempo jugué con él una partida en Ronda, en la que, a pesar de tener calidad de menos, había conseguido crear una fortaleza inexpugnable en el final. Él continuaba moviendo de un lado a otro su torre, sin que ésta pudiera crear ninguna amenaza. Yo pensé que quería especular con el tiempo, por lo que paré el reloj y llamé al árbitro. Cuando estaba explicándole a éste último mi reclamación, Bellón me dijo: “Sí yo sé que son tablas. Lo que ocurre es que nunca ofrezco tablas, esperaba a que lo hicieras tú.” Y estrechamos nuestras manos sellando el empate, sin que fuera preciso que el árbitro se pronunciara.

El excampeón mundial Boris Spassky, en la actualidad apenas juega partidas oficiales. Afortunadamente no ha abandonado el mundo del ajedrez, sino que se dedica a ofrecer simultáneas, conferencias y otras actividades de difusión de nuestro juego. En la última etapa en que jugaba torneos con regularidad, su juego reflejaba cierta falta de combatividad. De hecho, la mayoría de sus partidas acababan en tablas muy rápidas. Pero en estos torneos, algunas de sus partidas no terminaban en empate. Eventualmente conseguía una o dos victorias. Al parecer, él casi siempre ofrecía tablas, pero de vez en cuando, algún intrépido rival se las rechazaba. Entonces no le quedaba más remedio que jugar, y toda la combatividad que no mostraba en sus otras partidas, aparecía en el tablero contra aquellos contrincantes. Pocos se atrevían a negarle el empate al excampeón mundial, y los que lo hacían, acababan mordiendo el polvo.

Los remates tácticos de Viktor Korchnoi


El veterano G.M. suizo, de origen soviético, Viktor Korchnoi, lleva años demostrando que en el ajedrez se puede competir a un altísimo nivel a cualquier edad. Karpov evitó por dos veces que se coronara campeón del mundo, venciéndole en dos matches por el máximo título mundial. Pese a todo Viktor "El Terrible" ha pasado muchos años entre los mejores del mundo y hoy en día sigue siendo un respetabilisimo Gran Maestro.

Os dejo algunas posiciones donde podéis intentar encontrar los remates tácticos que empleó Korchnoi. En unos días agregaré las soluciones.

En todos los diagramas Blancas Juegan y Ganan.











El pensamiento alternativo (4)


En esta serie titulada el pensamiento alternativo los lectores pueden encontrar problemas que obligan a pensar de una manera poco convencional. Dentro de este tipo de problemas pueden resultar fascinantes los llamados problemas de ajedrez retrospectivo, en los que hay que tratar de averiguar qué ha sucedido antes de que se llegue a la posición que se nos ofrece, en lugar de averiguar qué puede ocurrir a partir de dicha posición.

Encontraréis el primero de este tipo, con una explicación bastante instructiva, en el siguiente vídeo que he encontrado en YouTube.

Ya sabéis, se trata de pensar hacia atrás y no hacia delante.


La experiencia es un grado


"Más sabe el diablo por viejo que por diablo" sentencia un conocido refrán. Hoy nuestro héroe protagonista es Ljubomir Ljubojevic, uno de los veteranos participantes que se enfrentan a jóvenes estrellas en el torneo NH Chess en Amsterdam. Ljubojevic fue uno de los mejores jugadores del mundo en los años 80. En el torneo que se disputa en la capital holandesa ya ha hecho morder el polvo a Stellwagen, Hou Yifan y en la ronda de hoy a Nakamura.

Sin duda la experiencia es un grado y, aunque en la actualidad el genial jugador yugoslavo apenas se prodiga en la práctica, y su elo dista de ser el de otra época, su comprensión del ajedrez sigue siendo extraordinaria.

Insiste Rowson en su magnífico libro Ajedrez para cebras en que la práctica es uno de los pilares del progreso ajedrecístico. No basta con estudiar de los libros o recibir clases. Hay que ganar en "experiencia", como en su día hizo el Gran Maestro yugoslavo Ljubojevic, hoy en día casi retirado, pero que está demostrando en el torneo que comentamos que, ajedrecísticamente hablando puede "vivir de las rentas".

Podéis ver en el visor su victoria de hoy, con negras, frente a Nakamura.




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