La regla de las 50 jugadas


Las reglas del ajedrez indican que la partida será tablas una vez que se realicen 50 jugadas sin que ninguna de ellas sea una captura o un movimiento de peón. Cuando defendemos un difícil final que conlleve una ardua tarea por parte de nuestro rival deberemos estar atentos para reclamar el empate si se produce esta situación. La manera correcta de hacerlo es anotando la jugada en la planilla, parando el reloj y avisando al árbitro. Es importante no hacer la jugada en el tablero.

En el torneo Grand Prix FIDE, que reúne a algunos de los mejores jugadores del mundo, se produjo una reclamación de este tipo, por parte de Ivanchuk, que defendía un final de torre, alfil y dos peones, contra dama y alfil. Kamsky, su rival, no consiguió batir la fortaleza que su oponente había creado, aunque paradójicamente estaba a un paso de la victoria cuando llegó la reclamación de Ivanchuk.

En la jugada 64 se llega al final que podemos ver en este diagrama.




50 jugadas después se llega a la posición del siguiente diagrama, en la que la fortaleza ya ha sido quebrantada y de hecho, la siguiente jugada de Kamsky sería una captura (lo que implicaría que la cuenta de las 50 jugadas debería comenzar de nuevo). Sin embargo, la última jugada de Ivanchuk ha sido 114.Td4 (suponemos que no llegó a realizarse en el tablero, sino que sería anotada antes de avisar al árbitro).




Podéis ver la partida completa en el visor.




Dama y peón contra dama


El final de dama y peón contra dama es uno de los más difíciles de evaluar, puesto que el bando débil puede buscar posiciones de jaque continuo, gracias a la gran movilidad de la dama y las pocas piezas existentes para que el bando fuerte se cubra de los jaques. Hay tres detalles fundamentales que resultan decisivos para valorar este final:

En qué columna se halle el peón. Las posibilidades de tablas son mayores si el peón es de torre (columnas a o h). También existen buenas posibilidades de empate si el peón es de caballo (b o g), aunque en la práctica resulta extremadamente difícil de defender. Con peones centrales las posibilidades de victoria aumentan.

Lo avanzado que esté el peón. Lógicamente este es un factor decisivo. Las posibilidades de ganar del bando fuerte son mayores si el peón está más avanzado.

La situación del rey defensor. Este es un punto de la máxima importancia y bastante poco conocido. Si el rey defensor se halla frente al peón, casi siempre será tablas. Paradójicamente, si el rey defensor no está frente al peón, le interesa estar lo más alejado posible del mismo, para evitar que el bando fuerte pueda cubrirse de los jaques dando a su vez un jaque, cambiando damas y derivando a un sencillo final ganado.

Para dejar un poco más claro este último punto os ofrezco dos diagramas, extraídos del libro Mastering the endgame del G.M. Flear:




Este final debe estar ganado, debido a la mala situación del rey defensor.




Aquí vemos un caso en que la situación alejada del rey defensor le otorga buenas posibilidades de empate.

En el futuro volveremos a ver ejemplos de este tipo de finales, tan abandonados por la literatura ajedrecística especializada.

Cuestión de tiempo


En la actualidad existen multitud de campeonatos a ritmos de juego diferentes. Con el uso de los relojes digitales y las modalidades con incremento de tiempo por jugada, el abanico de posibilidades ha crecido. En realidad cada vez son menos los torneos en los que no se usa algún incremento. La idea de que una posición fácilmente ganada no acabe siendo desperdiciada por el reloj, que es una de las grandes ventajas de estas modalidades en las que se añade tiempo en el reloj con cada jugada, ha servido para popularizar estos ritmos de juego. Y pocos se quejan, pues todos sabemos lo doloroso que puede resultar perder una partida en la que el tablero está lleno de nuestras piezas y nuestro rival sólo tiene su rey y un peón. Por pequeño que sea el incremento normalmente es suficiente para evitar estas derrotas tontas. Parece justo.

Lo que ocurre ahora es que debemos adaptarnos a los diferentes ritmos que se emplean en los torneos. Hoy juego un campeonato de partidas a 20 minutos y 5 segundos de incremento y mañana juego otro a 15 + 2. Lo malo, y esto lo experimenté hace poco, es que te acostumbras a jugar con esa sensación de que siempre puedes acumular tiempo si en algún momento te dedicas a realizar varias secuencias de jugadas a gran velocidad. Y digo “lo malo” porque cualquier día participas en un torneo “a finish”, es decir, sin incremento, y descubres que el tiempo se esfuma…y no regresa jamás.

En cualquier caso, adaptarnos a los diferentes ritmos es nuestra obligación y debemos estar preparados para “cambiar el chip” de un torneo a otro. El reto no es sencillo, sobre todo para los jugadores que no se pierden un torneo.

Test de ajedrez (13). Juega como Lasker


En este nuevo test podéis tratar de descubrir las jugadas con las que el genial Lasker, con blancas, batió brillantemente a Marshall, en 1914. A pesar de que la partida cuenta con casi un siglo de antiguedad contiene un ataque típico contra el enroque que resulta realmente instructivo.

Ve avanzando jugada a jugada pinchando el tercer botón que se halla bajo el visor. Cuando aparezca un texto debajo del visor sigue las instrucciones. Ve anotando los puntos que sumas cuando aciertas las jugadas que se te piden.








Menos de 10 puntos: Sólo regular...¡hay que pensar más!

De 10 a 17 puntos: Bien, pero seguro que puedes hacerlo mejor la próxima vez.

De 18 a 24 puntos: ¡Muy bien! ¿Tienes alguna norma?

De 25 a 36 puntos: ¡Excelente! Me sorprendes...espero no tener que jugar nunca contra tí...

De 37 a 47 puntos: ¡Genial! ¿Te apellidas Lasker? ¿Emanuel eres tú?

Más de 47 puntos: Pincha aquí por favor.

Video-partida: Una lección de ataque de Ivanchuk


Ivanchuk ha brillado de nuevo en su partida de hoy frente a Alekseev, en la que ha realizado un espectacular ataque al rey enemigo. Una partida de las que apenas se ven en el ajedrez de élite.

Ivanchuk ha comenzado con la apertura Inglesa y cuando parecía que se podía llegar a una Apertura Catalana, las negras han realizado el avance d4 y se ha llegado a una estructura de la familia de las Benoni, con colores cambiados. Ivanchuk entonces ha comenzado a maniobrar con mucho acierto y ha realizado un ataque mortal.

Os la ofrezco con los comentarios que he grabado en los vídeos que podéis ver a continuación.






Correlación de material


Tengo dos torres, dama, caballo y dos peones contra dos torres, dama, caballo y un peón. No es difícil concluir que tengo ventaja de material, concretamente un peón de más. Si esto no queda claro puedes pinchar aquí.

Lo difícil es valorar aquellas posiciones en las que no existe una correlación de material tan clara. En el ajedrez moderno cada vez son más frecuentes aquellas posiciones con una correlación de material heterodoxo donde, por ejemplo, uno de los bandos cambia dos torres por dama, o dos piezas por torre, o pieza por varios peones. En esas posiciones es bien difícil hablar de “ventaja de material” por parte de alguno de los bandos. En cualquier caso lo importante en esas posiciones (y en realidad en todas las posiciones) es lo que ocurre en el tablero, la iniciativa, las posibles amenazas de cada bando, la situación del rey, la actividad de las piezas, y mil detalles más que son los que nos deben dar una idea de quien tiene la ventaja.

En la partida Alekseev – Inarkiev de hoy, jugada en la tercera del Grand Prix de la FIDE que se celebra en Jermuk, hemos asistido a una de esas partidas en las que el balance de material de cada bando va cambiando con rapidez, mientras lo jugadores se preocupan por luchar por la iniciativa.



Todo comienza en la posición del diagrama, donde las negras deciden sacrificar pieza por dos peones para quedarse con un fuerte centro y la posibilidad de crear problemas al rey rival a través de la diagonal h1-a8.


Alekseev E (2714) - Inarkiev E (2675)
GP FIDE Jermuk (3), 11.08.2009

19... Cxe4 20.Cxe4 cxd5 21.cxd5 Cxd5




Las negras parecen haber conseguido su objetivo y las blancas se deben enfrentar a ciertas dificultades. La solución de las blancas vuelve a dar un vuelco al balance de material.


22.Tgc1 Ac6 23.Txc6 Txc6




24.Ag1 Da8 25.Af1 Tfc8 26.Cb4 Cxb4 27.Dxb4 Tc2 28.Ag2 d5 29.Cf2 e4 30.Td1 Tc1 31.Dd2 T8c2




Las negras siguen apretando y han conseguido una fuerte iniciativa, con los amenazadores peones centrales y las activas torres. Sin embargo no parece ser una buena idea dejar cambiar la dama por las dos torres.

32.Dxc1 Txc1 33.Txc1




h6 34.gxh6 Axh6 35.Tc7 Dd8 36.Txa7 Ae3 37.Tb7 Df8 38.Cxe4 Dc8 39.Tf7 De6 40.Tf6 Dg4 41.Axe3 dxe4



Finalmente las dos piezas menores y torre contra dama se mostrarán muy superiores, y aunque el final será largo, la victoria de las blancas debe ser segura con buena técnica.

42.Tf8+ Rg7 43.Te8 De2 44.Txe4 Dxa2 45.b4 Db1+ 46.Ag1 g5 47.h3 Dd1 48.Te5 Rf6 49.Txb5 g4 50.Td5 De1 51.Td4 gxh3 52.Axh3 Dg3 53.Ag4 Db3 54.Rg2 Db2+ 55.Af2 Db3 56.Ad7 Dg8+ 57.Ag4 Dg5 58.Rf3 Db5 59.Re3 Da6 60.Ae2 Da3+ 61.Ad3 Dc1+ 62.Re2 Db2+ 63.Rf3 Db3 64.b5 Dd1+ 65.Rg2 Re5 66.b6 Db3 67.Te4+ Rd6 68.Ae2 Dg8+ 69.Tg4 Db3 70.Af3 Re5 71.b7 Rf6 72.Ag3 Dc2+ 73.Rh3 1–0