¡Árbitro! ¡Árbitro!


En ciertas ocasiones personas ajenas al mundo del ajedrez que asistían a un torneo, me han comentado que les ha resultado muy extraño ver que existía un árbitro al que los jugadores recurrían eventualmente para realizar reclamaciones. Incluso se han sorprendido mucho más cuando han asistido a alguna trifulca en la que alguno de los jugadores o ambos perdían los nervios o mostraban alguna actitud poco deportiva.

Los que llevamos media vida (o más) en el mundo de las 64 casillas ya no nos asustamos fácilmente de lo que puede ocurrir en un torneo, pero los que además nos dedicamos a la enseñanza sí que es importante que preparemos a nuestros alumnos para algunas situaciones poco agradables que pueden producirse en la competición.

Saber realizar una reclamación correctamente es importante. Hacerlo con educación y calma es el camino a seguir. Pero permitidme que exprese una idea con la que, tal vez, no todo el mundo esté de acuerdo. Llevar razón no es suficiente motivo para recurrir al árbitro. Me explico: me llama poderosamente la atención observar como algunos niños recién iniciados, que aun no saben dar mate con rey y dama contra rey, ya han sido instruidos para hacer reclamaciones que, en mi opinión, sirven de poco. Con cierta frecuencia veo como estos chicos paran el reloj para reclamar, por ejemplo, que su rival ha olvidado anotar una jugada, o que ha pulsado en una ocasión el reloj con diferente mano con la que ha jugado, o que ha ofrecido tablas y no ha anotado el signo = en la planilla. Resumiendo, que no perdonan ni media. Creo que estar tan pendiente de los pequeños detalles implica, tal vez, que no se está lo suficientemente concentrado en lo que ocurre dentro del tablero. Además durante una reclamación pueden producirse problemas que sirvan para desconcentrarnos definitivamente de la partida.

Mi consejo es: durante la competición reclama cuando sea necesario, por ejemplo si tu rival tira continuamente las piezas, o deja de anotar cuando debe hacerlo (no una sola jugada), o toca una pieza y después quiere mover otra, o en definitiva cuando tu rival se está beneficiando de manera clara de sus irregularidades o de un comportamiento antideportivo. Pero no pares la partida por un pequeño descuido de tu rival o por un detalle sin importancia, que puede provocar posibles discusiones durante la reclamación que supongan la pérdida de concentración para el resto de la partida.

Los remates tácticos de Capablanca


El excampeón del mundo José Raúl Capablanca pasó a la historia como un gran jugador posicional y un magnífico finalista. Pero su juego táctico fue realmente brillante, aunque si tuviera que definirlo le pondría el apelativo de elegante. Espero que los siguientes ejemplos sirvan de muestra de lo que digo. En unos días dejaré las soluciones en un comentario a esta entrada, así que ya sabéis, mientras tanto podéis tratar de resolver las siguientes posiciones.

Blancas juegan y ganan en todos los diagramas.






El rey valiente...¡en la apertura!

Nunca olvidaré una partida que preparaba a un sub12 andaluz hace unos 7 años en un Campeonato de España por edades. Sabíamos que su rival jugaba cierta variante de la Defensa Siciliana y él esperaba que yo le recomendara alguna receta especial. Cuando le mostré una idea, en realidad bastante conocida y con buena reputación teórica, en la que debía mover su rey a la casilla e2 en la jugada 11 y a la casilla f3 en la casilla 12, con casi todas las piezas en el tablero, el joven ajedrecista empezó a negar con la cabeza. “No Siles, no" – me dijo – "Eso no lo quiero jugar.”
Cuando le expliqué las virtudes de la variante y le enseñé algunas partidas modelo quedó finalmente convencido y llegó a la partida lleno de ilusión por estrenar la variante. Ganó la partida en pocas jugadas, afortunadamente para él, y creo que para mí también. No dispongo de la partida, pero sí recuerdo perfectamente la variante en cuestión:

1.e4 c5 2.Cf3 e6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Cc3 Cc6 6.Cxc6 bxc6 7.e5 Cd5 8.Ce4 Dc7 9.f4 Db6 10.c4 Ab4+ 11.Re2 Aa6 12.Rf3



En realidad el rey está perfectamente seguro en el flanco de rey, pues las piezas enemigas sólo pueden actuar en el de dama. Además el negro tendrá que solucionar algunos problemas. Para empezar el caballo de d5 está amenazado y la casilla d6 debilitada. Existen numerosas partidas con esta variante y el score es bastante positivo para las blancas.

Por supuesto casi nunca es bueno realizar maniobras con el rey como estas al principio de la partida, pero es importante también saber cuando hay que dejar a un lado los prejuicios y aplicar conceptos diferentes. Hace unos días publiqué un artículo titulado “El rey valiente”, donde mostraba unos ejemplos atípicos en los que el monarca se lanzaba al ataque en el medio juego, como otra pieza cualquiera. Hoy mostraré un par de partidas que muestran la idea de renunciar voluntariamente al enroque en la apertura.

Dreev,Alexey (2666) - Kornev,Alexei (2568) [D11]RUS-ch 1st League 59th Tomsk (9), 11.09.2006

1.d4 d5 2.c4 c6 3.Cf3 Cf6 4.e3 a6 5.Ad3 Ag4 6.Cbd2 e6 7.Dc2 Cbd7 8.b3 dxc4 9.bxc4 c5 10.Ab2 cxd4 11.exd4 Axf3 12.Cxf3 Da5+ 13.Re2



Las blancas evitan las simplificaciones que se producirían tras 13.Ad2 Ab4 que resultarían del agrado de las negras y que servirían para perder la pareja de alfiles. Como veremos las blancas realizarán un enroque artificial, llevando la torre a e1, seguida de la maniobra Rf1-g1.

13...Dh5 14.h3 Da5 15.Db3 Dc7 16.The1 Ae7 17.Rf1 0-0 18.Tab1 Tfe8 19.a4 Tab8 20.Ac3 Af8 21.Rg1 g6 22.a5 Ag7 23.Af1 Ch5 24.c5 Cf4 25.g3 Ch5 26.Ad2 h6 27.Ag2 g5 28.Ac3 Chf6 29.Cd2 Cd5 30.Axd5 exd5 31.Txe8+ Txe8 32.Dxd5 Dc6 33.Db3 Cf6 34.Dxb7 De6 35.Cf3 Df5 36.Te1 Ce4 37.Te3 h5 38.c6 g4 39.Dd7 1-0

Gurevich,Mikhail (2620) - Nijboer,Friso (2605) [A16]Lost Boys op Antwerp (5), 06.08.1997

1.c4 Cf6 2.Cc3 g6 3.g3 Ag7 4.Ag2 0-0 5.d3 d6 6.Tb1 c6 7.e4 d5 8.exd5 cxd5 9.cxd5 Ca6 10.Cge2 Ag4 11.h3 Axe2 12.Rxe2



La idea es mantener defendido el peon de d5. Si se capturara con la dama, esta no podría venir a b3 más tarde, para defender d5. Curiosamente el monarca blanco se mantendrá en e2 casi toda la partida.

12...Cc7 13.Db3 b5 14.Ae3 b4 15.d6 Dxd6 16.Axa8 bxc3 17.Ab7 Cfd5 18.d4 cxb2 19.Axd5 Cxd5 20.Txb2 Cxe3 21.fxe3 Dxg3 22.Dd5 e5 23.dxe5 Axe5 24.Tb7 Ac7 25.Tf1 Dxh3 26.Txa7 Dg4+ 27.Rd3 Td8 28.Ta8 Txa8 29.Dxa8+ Rg7 30.De8 Af4 31.exf4 1-0

Finales Artísticos de Kasparian (2)

Continuamos con nuestra serie de Finales Artísticos dedicada a Kasparian. Hoy os ofrecemos 4 posiciones.


En todas Juegan las Blancas y Ganan.








1.Td4+! [1.Tc1+? Rb5 2.Tc5+ Ra4 3.Tf5 Dg3+ 4.Rh1 De1+; 1.Td3? Db2 2.Rf2 Df6+ 3.Tf3 Dd4+ 4.Rg2 b3] 1...Rxd4 2.Cf3+ Rd5 [2...Re3 3.Ah6+ Rxe2 (3...Re4 4.Cd2+) 4.Cd4+; 2...Rc3 3.Ag7+ Rc4(3...Rc2 4.Cd4+) 4.Cd2+] 3.e4+ Rc6 [3...Re6 4.Cd4+; 3...Rxe4 4.Cd2+; 3...Rc4 4.Cd2+] 4.Cd4+ 1-0







1.d6 Dg8 [1...De6 2.Tc2+ Rd8 3.Tb2] 2.Tc2+ Rd8 3.Cf7+! Dxf7 4.Tb2! 1-0







1.Ab6+ Re4 2.Ta4+ [2.Ab7? Tff5] 2...Rf3 3.Ta3+ Re4 [3...Rg2 4.Ab7 Tf1+ (4...Te4+ 5.Te3 Txe3+ 6.Axe3 Rf3 7.Ac1 Re4 8.Ab2) 5.Re2 Tfd1 6.Ae3 (6.Ta5? T1d2+ 7.Re3 T2d3+) 6...Rh3 (6...Rh2 7.Af4+) 7.Ad2+] 4.Te3# 1-0








1.Ac3 Cc4 [1...Cb3 2.Ae1+ Rg4 3.Ce5+ Rf4 4.Ag3+ Re3 5.Cg4+; 1...Cc6 2.Af6! (2.Ae4? Cd8! 3.Af6 Ce6 4.Af3 Cf4! (4...Ag7? 5.Ce5 Axf6 6.Cg6#) 5.Ad1 Cd3 6.Ae2 Cf4) 2...Rg4 (2...Rh5 3.Ae4 Ca5 4.Ac3) 3.Ae4 Ca7 4.Ae5 Rh4 5.Ag3+ Rg4 6.Cf6#] 2.Ad3 Ce3 [2...Cd6 3.Ae5 Cf7 4.Ag3+ Rg4 5.Ag6 Ch8 6.Ce5#] 3.Ae1+ Rh5 [3...Rg4 4.Ce5+ Rf4 (4...Rh5 5.Ag6#) 5.Ag3#] 4.Cf6# 1-0

Estoy perdido, ¿qué puedo hacer?


Uno de los detalles por el que se distingue a un buen jugador, es por lo difícil que resulta vencerle en una posición ganada. El buen jugador es difícil de batir aun cuando tiene una posición muy comprometida o prácticamente perdida.

El jugador flojo tira la toalla con facilidad y apenas opone resistencia cuando su posición es muy desventajosa.

He escuchado alguna vez el siguiente consejo: “Cuando estás perdido lánzate al ataque sin mirar atrás, no tienes nada que perder…”

Debo decir que no es un gran consejo. Un jugador fuerte aguanta en una posición perdida todo lo que puede, busca la defensa que más aguanta frente a cada amenaza que plantea el rival y, de ningún modo, lo da todo por perdido y se lanza a un ataque más propio de un kamikaze que de un ajedrecista.

Rowson, en su magnífico libro Los siete pecados capitales del ajedrez, que ya hemos recomendado anteriormente en este blog, plantea algo mucho más útil para estas posiciones: la teoría de la infinita resistencia, en la que insta al jugador que está muy inferior o perdido, a buscar la mejor defensa en todo momento, sin olvidar plantear todos los problemas que se pueda al rival. Este apartado del libro es uno de los mejores y uno de los más útiles para el jugador práctico.

Ganar una partida ganada no siempre es una tarea fácil, y muchas veces el jugador que tiene una gran ventaja se relaja, o se confia, o incluso se desespera cuando ve que vamos defendiendo una a una cada amenaza que nos plantea. Nosotros debemos esperar el error del rival, incluso cuando parece que no hay lugar para la esperanza.

Repito: ganar una partida no es fácil, recuérdalo cuando estés perdido.

Tutorial ChessBase (4). Informe de aperturas


Una de las funciones más ineteresantes que se pueden aplicar con el ChessBase a la hora de estudiar aperturas es el Informe de Aperturas. Es bastante sencillo de realizar y nos puede resultar de gran utilidad.
Para hacerlo basta con abrir un tablero y llegar con él a la posición que nos interesa. Pinchamos sobre el tablero con el botón derecho del ratón y elegimos Infome de aperturas en el menú que nos parece, tal y como apreciamos en la imagen siguiente.




Veremos que se abre una ventana en la que podemos ver como el programa va avanzando en el proceso.




Después se abrirá una ventana en la que están marcadas las funciones procesar jugadas y calcular planes. Lo mejor es dejar marcadas tal y como están y pulsar Ok.




Poco después el informe estará listo y se nos abrirá una ventana con diferentes datos y estadísticas de la posición que hemos buscado. En la parte superior podremos ver las jugadas que llevan a la posición y un diagrama con la misma. Bajo el diagrama podemos ver cuantas partidas se han encontrado con dicha posición en la base que tengamos marcada como Base de referencia (ver entrada anterior de este tutorial). Veremos también algunos datos históricos de la variante (primera partida jugada, última partida jugada por un Gran Maestro y última partida jugada).




Además veremos un gráfico con la estadística sobre la cantidad de partidas jugadas cada año. Más abajo podremos ver los jugadores más fuertes que emplearon esta línea.






Más abajo veremos la estadística según el elo de los jugadores y la estadística acerca de la cantidad de movimientos que duran las partidas.




El cuarto punto es con diferencia el más interesante, pues veremos las jugadas principales que se han realizado en la variante que nos interesa y las posibilidades más practicadas en cada una de ellas. Además tenemos diferentes enlaces en cada variante para acceder a las partidas que nos interesan.





Al mismo tiempo que el programa nos ofrece este informe, también nos realiza un árbol con todas las partidas de la variante.