
Hace un par de días publiqué un artículo titulado el rey encerrado. Hoy veremos todo lo contrario. En los dos ejemplos que vamos a ver podremos deleitarnos con una original idea en la que el rey protagoniza el ataque contra el rey enemigo ¡en pleno medio juego! Normalmente y hasta que no quedan muy pocas piezas en el tablero, el rey suele mantenerse defendido tras los peones del enroque. Pero en ajedrez siempre hay lugar para las excepciones.

Short - Timman 1991
Nadie podía imaginar que en esta posición Short estaba ideando una maniobra con la que llevar el rey hasta h6, para acabar dando mate al monarca enemigo. Sin embargo, las piezas negras nada pudieron hacer para evitarlo.
Short,Nigel D (2660) - Timman,Jan H (2630)
Tilburg Tilburg (4), 1991
31.Rh2 Tc8 32.Rg3 Tce8 33.Rf4 Ac8 34.Rg5 y las negras no pueden defenderse ante la amenaza Rh6 + Dg7#
1–0
Más de una década más tarde, uno de los jugadores españoles más talentosos de todos los tiempos, el G.M. Manuel Rivas, realizó una maniobra análoga.
Rivas Pastor - Rodríguez Guerrero 2005
Rivas Pastor,Manuel (2461) - Rodriguez Guerrero,Enrique (2464)
ESP-ch op Lorca (6), 15.11.2005
26.Rh2 h5 27.Df4 Tf8 28.Tc7 a5 29.Rg3 a4 30.Rh4 axb3 31.axb3 Df1 32.Rg5
Después de ver el ejemplo anterior todo esto os resulta familiar.
32...h4 33.Rh6
33...De2 34.f3 f6 35.Tg7+ Rh8 36.Dc7 1–0
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Hace unos días recibí un email de un aficionado al ajedrez que me pedía consejo acerca de algún libro para estudiar finales.
No cabe duda de que el final es una fase del juego de máxima importancia, en donde corremos el riesgo de tirar por la borda una buena partida. Muchos aficionados invierten gran parte de su tiempo preparando la apertura y apenas dedican nada al final.
El estudio del final no es tan complicado como muchos piensan, aunque ayudarse de buen material de trabajo es imprescindible. Existen buenos libros acerca del final, como los libros de Avervach, el libro Finales Prácticos de Keres, algunos de Nunn, el Engame Manual de Dvoretsky, por citar algunos.
Pero si existe un libro especialmente recomendable sobre la última fase de la partida ese libro es Los 100 finales que hay que saber del G.M. español Jesús de La Villa, publicado por la editorial Esfera, donde se estudian de una manera comprensible aquellas posiciones necesarias para convertirnos en buenos finalistas.
Mejorar en finales no sólo sirve para jugar mejor esta fase del juego, sino que también nos ayuda a tener más claras las ideas en el medio juego, sabiendo que simplificaciones nos pueden acercar al mejor final posible.
Ya lo sabéis, si queréis aprender finales este libro es una joya.
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Sofia vuelve a ser estos días escenario de un gran torneo con algunos de los mejores jugadores del mundo. Wang Yue, que en los últimos tiempos se codea con los mejores, ha ganado un instructivo final de peones a Ivanchuk, que sigue alejándose de su mejor forma.
Veamos el final de la partida a partir de este momento clave:
47... h4+ 48.Rxh4 Rf3 49.b4 b5 50.a5 Rg2 51.h3 Rh2 0–1
Posición final
Curiosamente en la posición final, si las blancas no tuvieran el peón c la posición sería de tablas. De hecho existen algunos estudios en los que un rey se encierra con sus propios peones para autoahogarse y otros en los que uno de los bandos explota la situación encerrada del rey para tratar de imponerse. Al ver este final no he podido evitar recordarlos, así que os he seleccionado varios que muestran este original tema.
Manjakin 1987 - Tablas
1.a3! Rf2 2.Rh4 Rg2 3.h3 Rh2! 4.a4 b4 [4...bxa4] 5.a5 b3 [5...bxa5] 6.axb6 b2 7.b7 b1D 8.b8D+ Dxb8 ½–½
Fernández 1885 - Tablas
1.e5 Rb7 2.e6 Rc6 3.e7 Rd7 4.e8D+ Rxe8 5.Rh2 a4 6.Rg3 a3 7.Rh4 a2 8.g3 a1D ½–½
Lasker 1913 - Tablas
1.Cxg6 [1.Cd7? Rb5 2.Cxf6 a4 3.Cd5 a3 4.Cc3+ Rc4 5.Ca2 f6] 1...fxg6 [1...a4? 2.Ce7 a3 3.Cd5] 2.f4! Rb6 3.e5 Rc7 4.exf6 Rd7 5.fxg5 a4 6.Rg3 a3 7.f7 Re7 8.Rh4 a2 9.g3 a1D 10.f8D+ Rxf8 ½–½
Proskurowski 1965 - Tablas
1.h7 Td8+ 2.Rxe4 [2.Re5! bxa2 3.Re6!; 2.Rxe3? Re7! 3.Axb3 Th8 4.Ag8 Rf8] 2...Re7 [2...bxa2 3.h8D+ Rd7 4.Dxg7+ Rc8 5.b3] 3.Axb3 Th8 4.Ag8 Ad2 5.Rd3 [5.Rd5? Ac1!] 5...Rf8 6.Rc2 Txg8 7.hxg8D+ Rxg8 8.Rb3 Rf7 9.Ra4 Re6 [9...Axb4 10.Rxb4] 10.b3 Rd5 ½–½
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Os ofrecemos algunas posiciones en las que el genial Mihail Tal remató tácticamente con la brillantez que lo caracterizaba. Todas ellas son buenas para ejercitar el cálculo. El Mago de Riga, como era conocido, dijo en cierta ocasión: hay dos tipos de sacrificios, los correctos y los míos. No siempre era cierto. Os animo a enviar vuestras soluciones. Dentro de unos días podréis ver cómo concluyeron las partidas en un comentario a este artículo.
En todas las posiciones JUEGAN BLANCAS Y GANAN.
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Hace un par de días impartía una clase a un grupo de jóvenes jugadores. En determinada posición comenté que la jugada normal de las negras era mover uno de los alfiles para evitar que su rival lo cambiara por un caballo. “Lo normal aquí sería retirar el alfil”.
- “Excepto si soy yo el que juega” – se apresuró a decir uno de los chicos.- “que prefiero los caballos a los alfiles.”
La elección de que piezas debe uno mantener en el tablero no debe depender de los gustos del jugador.
- A mi en cambio – le respondí – me gustan los buenos alfiles y los buenos caballos y no me gustan los malos alfiles ni los malos caballos.
Decir que preferimos los caballos a los alfiles denota que la valoración de la posición no está por encima de ciertas fijaciones que en nada ayudan al desarrollo ajedrecístico.
Hay quien prefiere los caballos a los alfiles, desarrollar los alfiles por fiancheto en lugar de hacerlo de otra manera, jugar con damas que sin ellas en el tablero, tener avanzado el peón h un paso para que no nos claven un caballo en lugar de mantenerlo en su posición inicial, jugar con el rey en el centro en lugar de enrocar, o enrocar siempre largo en lugar de corto, o al revés…En fin podríamos añadir infinidad de manías o gustos extraños que puede tener cada jugador y con los que tropiezo a menudo en mis clases. Cualquiera de los ejemplos que acabo de mencionar puede ser bueno o malo dependiendo exclusivamente de la posición y no de quién mueva las piezas.
Las decisiones que tomamos durante la partida deben de realizarse siguiendo las conclusiones de un análisis objetivo. Mantener la objetividad durante la partida es uno de las cuestiones más complicadas con las que podemos toparnos.
El gran problema es que en ocasiones vemos la posición que jugamos como “mi posición” y esto nos hace perder la objetividad. Seguro que en el futuro dedicaremos algún artículo al problema de la pérdida de la objetividad. Mientras tanto recordad, en el ajedrez no tenemos que buscar las jugadas que nos gusten, sino las mejores jugadas.
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