La teoría de Hodgson


Recuerdo haber leído hace tiempo en un libro sobre ajedrez de ataque del G.M. Julian Hodgson una curiosa teoría para saber si un ataque puede funcionar o no en determinada posición. El maestro inglés recomendaba, si no recuerdo mal, dar un punto a cada pieza nuestra que participará directamente en el ataque y medio a cada pieza que, aunque de momento no está atacando, podría llegar a participar en el asalto al rey enemigo. Tras esto habría que dar un punto a cada pieza rival que defiende y medio a cada pieza rival que podría llegar a defender. Si la suma de los puntos de las piezas atacantes es mayor que los puntos de las piezas defensoras esto debería significar que el ataque debe funcionar.

El G.M. aportaba algunos ejemplos en los que su teoría funcionaba, aunque seguramente no quiso encontrar algunos miles en los que se podría demostrar lo contrario. El ajedrez no es tan sencillo. No es que yo quiera echar tierra sobre un libro escrito por un jugador muy superior a mí. Precisamente me quiero centrar en la parte de razón que podemos encontrar en esa teoría.

Por supuesto que una de las cuestiones más importantes para determinar las posibilidades de llevar a cabo con éxito un ataque será la cantidad de fuerzas disponibles para el mismo y, como no, tener en cuenta las posibilidades de las piezas del rival para defender a su rey.

Todo esto ha venido a mi cabeza al ver la partida Svetushkin (2615) – Inkiov (2471). Cualquiera diría que Inkiov es amigo de Hodgson.


Svetushkin,Dmitry (2615) - Inkiov,Ventzislav (2471)

XV Festival Scacchistico Cutro (6), 23.04.2009

Podemos ver en la posición del diagrama como las piezas negras llegan con mucha facilidad al rey enemigo. El alfil y el caballo ya están cerca y la dama y una de las torres podrán llegar con facilidad. Sin embargo las piezas blancas no parecen estar listas para ocuparse de tareas defensivas.


18... Af3!
Brillante continuación que invita al rival a debilitar la estructura de su enroque. Por supuesto no era bueno permitir el cambio de alfiles, que dejaría a las negras con menos efectivos para el ataque. Es bueno recordar un regla: normalmente, las simplificaciones benefician al bando que se defiende (hablamos de posiciones de ataque, por supuesto).
19.h3


Si 19.gxf3 Dh4 20.fxg4 Dxg4+ 21.Rh1 Df3+ 22.Rg1 Tf6 y no se puede parar el mate


19...Dg5 20.Tfe1 Tf6 21.g3 Th6 22.Ae2 Axe2 23.Dxe2 Txh3 y las negras acabaron ganando


Podéis descargar las partidas de este torneo en la web oficial: http://www.altirchess.com/cutro/IndexGBR.htm

Sonría por favor


En la presentación del anterior ejercicio táctico hablamos de la belleza en el ajedrez. Para un entrenador es importante sacarle pequeños detalles a los problemas, para que el alumno no los encuentre como un aburrido ejercicio.



¿Puede ser divertido un problema de ajedrez? Yo creo que sí, aunque normalmente la gracia se encuentra en la solución.




Os propongo un reto. En la siguiente posición las blancas dan mate en 6 jugadas. Tenéis que encontrar la solución y también encontrarle la parte divertida. Podéis dejar un comentario a este post. Los que contengan la solución a ambos enigmas (jugadas y chiste) serán publicados dentro de unos días.





Juegan Blancas. Mate forzado en 6 jugadas.

Alfiles de distinto color con piezas mayores


De igual manera que se sabe que los finales de alfiles de distinto color tienen una enorme tendencia al empate, las posiciones de medio juego con alfiles de distinto color suelen ser favorables al jugador que tiene posibilidades de ataque contra el rey enemigo, especialmente aquellas en las que sólo quedan alfiles de distinto color y piezas mayores (damas y torres). El motivo parece simple, un alfil no puede oponerse al alfil rival, por lo que las amenazas que se efectúen por las diagonales de nuestro alfil serán difíciles de parar.


Por lo tanto podemos concluir que uno de los factores fundamentales a la hora de valorar este tipo de posiciones es la seguridad de los reyes. Por eso parece difícil entender el curso que ha seguido la partida Aronian – Ivanchuk del Grand Prix que se está celebrando en Nalchik.

Que Ivanchuk no pasa por su mejor momento, tras perder 40 puntos elo en las dos últimas listas, no es ningún secreto. Una nueva muestra de ello ha sido la mencionada partida. Veamos el último tramo de la misma.


Juegan las negras. La posición de Ivanchuk parece sólida y el movimiento que realiza en este momento debilita enormemente la posición de su rey.
33...f6
Tampoco podemos ser injustos con Chuky, echar un vistazo y concluir ¡qué suicidio! En primer lugar esta jugada no pierde, aunque es evidente que ahora las negras deberán estar pendientes de un nuevo problema: las entradas de la dama por g8. El carácter de la posición (alfiles de distinto color con piezas mayores, perdonad que insista) hace que este tipo de jugadas sean especialmente delicadas.
Pero si queremos entender la posición podríamos preguntarnos ¿por qué? ¿qué necesidad tenían las negras de realizar este movimiento? Pues bien, las blancas podrían tratar de progresar con e5 con idea de continuar situando la dama en c6 en algún momento, amenazando b6 y sin perder de vista las posibles entradas en f6.
Así que ya sabemos que Chuky quería impedir e5. Sin embargo las negras tenían otros métodos más efectivos de manejar la posición. 33...Df6 impedía también e5, ya que la dama podría situarse en f5 y conseguir actividad contra el rey blanco. Una idea más drástica podría haber sido 33...g5 también con la idea de buscar contrajuego contra el rey blanco.
34. Rf3 Rh6
35. Dg8 g5
36. e5

36...fxe5?
Este es el error definitivo. 36...Dg7 era la defensa correcta.
37. Ad3! e4+
38. Axe4 Dg7
39. De6+ Df6
40. Dd7 y todo terminó.
1-0

Táctica estética

La belleza en el ajedrez se encuentra en diferentes aspectos. Muchos encuentran hermoso un plan creativo, una novedad teórica, un final jugado con precisión, una jugada intermedia. Pero donde casi todos coinciden y parecen encontrar la faceta artística de nuestro noble juego es en la táctica. Un misterioso sacrificio, un mate forzado, un ataque espectacular...ningún amante del ajedrez se muestra impasible ante semejantes brillanteces tácticas.

Sin embargo, desde tempranas edades, los jugadores van practicando su propio ajedrez, acercándose o alejándose de las complicaciones tácticas según su estilo, sus preferencias y muchas veces sus cualidades.

Claro que nadie puede alejarse definitivamente de la táctica, y aunque pueda sentirse más cómodo por senderos posicionales las complicaciones tácticas pueden estar esperándonos detrás de cualquier esquina. Y si encontramos el camino correcto daremos un paso hacia la belleza del ajedrez, por lo menos hacia esa belleza en la que todos parecen coincidir.

Resolver problemas de ajedrez sin duda contribuye a que nuestra mente esté en forma para poder resolver favorablemente las complicaciones tácticas que pueden aparecer durante una partida. Además nos ayuda a familiarizarnos con diferentes figuras de mate, tipos de combinaciones, patrones en el ataque, etc.

Como ya anunciamos, con frecuencia encontraréis problemas y ejercicios tácticos en este blog.

En esta ocasión no he podido resistirme a la belleza que esconde el que os dejo a continuación.

En unos días dejaré la solución en un comentario a este post, pero de momento podéis tratar de resolverlo.







Blancas juegan y ganan. Mate en 9 movimientos.

Elo...todos queremos más.


El elo es una de las grandes preocupaciones del jugador. Tanto tienes, tanto vales, la cosa parece simple. No es extraño que los jugadores profesionales cuiden su elo con mimo, puesto que de unos puntitos más o menos dependen invitaciones a torneos, fichajes con equipos, etc.

Sin embargo me llama la atención como algunos jóvenes en progresión se preocupan más de si suben o bajan 5 puntos en la próxima lista, que de revisar sus partidas, estudiar finales, medio juego o aperturas, leer buenos libros o cualquier cosa que les ayude realmente a mejorar.

El problema comienza antes de aparecer en la lista, cuando ya empieza la obsesión por conseguirlo. Siempre recomiendo no tener prisa por conseguir algo que llegará con el tiempo. Pero es fácil decirlo y difícil hacerlo. Me resulta curioso sorprender a algunos jugadores haciendo cuentas de si suben o bajan elo en mitad de una competición.

Por favor, quedémonos con una idea: el elo sólo es un número. Nadie gana partidas con ese número sino con buenas jugadas. Además, los que quieren subir su elo rápidamente pero tienen poca oportunidad de participar en campeonatos estarán felices de saber que muy pronto cambiará la normativa que lo rige, de manera que se podrá subir o bajar con mayor rapidez.

Muchos jugadores comienzan amedrentados una partida sólo porque su rival les supera ampliamente en ese número maldito. También están, por supuesto, los que se crecen ante las dificultades y luchan con fuerza especial cuando se enfrentan a jugadores con más elo.

Como ejemplo de esto último os invito a ver a continuación la reciente partida que perdió el G.M. Shabalov este domingo 19 frente a un jugador con casi 300 puntos menos (Milicevic), en el Open de Toronto. El Gran Maestro parece el negro, sin embargo es el blanco.





Test de Ajedrez (2) ¿Juegas como Garry?


En este nuevo test tendrás que adivinar las jugadas que realizó Garry Kasparov en una de sus mejores partidas. ¡Ánimo!

Ve avanzando jugada a jugada pinchando el tercer botón que se halla bajo el visor. Cuando aparezca un texto debajo del visor sigue las instrucciones. Ve anotando los puntos que sumas cuando aciertas las jugadas que se te piden.










De 0 a 11 puntos: Hay que pensar más...
De 12 a 20 puntos: Bien hecho
De 21 a 26 puntos: ¡Muy bien!
De 27 a 35 puntos: ¡Excelente!
De 36 a 42 puntos: A sus pies G.M., es un honor que se entretenga en estos juegos mundanos...
Más de 42 puntos: ¡Aprende a sumar por favor!